
El 10 de enero, Dürer Kert se convierte en una zona cero sonora: folk mágico, street punk auténtico, jazz metalizado y desvíos de géneros comparten escenario en una misma noche. Aquí no hay lugar para delicadezas: es un viaje intenso por los colores más estridentes del underground húngaro, demostrando que la música dura tiene más de una cara.
Vágtázó Halottkémek: 50 años galopando
La mítica banda Vágtázó Halottkémek (Galloping Coroners) celebra medio siglo derribando la barrera entre el punk hipnótico y el ritual chamánico cósmico. Prepárate para ritmos extáticos, energía de trance y un grupo que juega con el tiempo a su antojo.
Kémia: El pilar del hardcore
Kémia (Chemistry) sostiene la noche como uno de los cimientos del hardcore underground local—crudo, sin filtros y diseñado para sudar, no para la nostalgia.
makrohang: De la calma al rugido
makrohang navega entre paisajes íntimos y explosiones sonoras que sacuden el cráneo, hilando emociones con un toque jazz que vira hacia el metal cuando quiere morder.
Böiler: Punk sin concesiones
Böiler representa el punk casero en estado puro: directo, afilado y completamente incapaz de suavizar su mensaje.





