Cada domingo por la mañana, el Mercado Central de Szombathely (Vásárcsarnok) se llena de vida gracias al Zsibvásár, un mercadillo de segunda mano enorme donde buscar tesoros es prácticamente un deporte. Las puertas abren a las 5:00 y la energía se mantiene hasta el mediodía. Hay que ir a la calle Hunyadi 5–7 (Hunyadi út) y dejarse llevar por la multitud hacia el lado norte del mercado: los vendedores se instalan en el Pabellón II, bajo la cubierta y en la pequeña sala que da a Hunyadi út. Entre los puestos encontrarás objetos retro, antigüedades, libros, artesanía y curiosidades únicas que jamás verías en una tienda. Si te preocupa la sostenibilidad, te encantará: moda y accesorios a precios de broma, todo mucho más amigable con el planeta. Prepárate para sorprenderte: piezas únicas que le darán personalidad a tu casa y seguro que serán tema de conversación.
Cuándo ir y cómo participar
La mecánica es sencilla: todos los domingos, de 5:00 a 12:00. Los domingos es el Zsibvásár a lo grande, el mercado de segunda mano por excelencia, y los miércoles toca el “Mini Zsibi”, una versión reducida a mitad de semana para quienes no aguantan hasta el domingo. Las próximas fechas caen en domingo: 25/01/2026, 01/02/2026, 08/02/2026 y 15/02/2026, todas en Szombathely. Los organizadores se reservan el derecho de modificar las fechas y el programa, pero la rutina semanal nunca decepciona.
Vender es facilísimo. Puedes apuntarte allí mismo rellenando un formulario rápido, o descargarlo de la web y enviarlo por correo electrónico antes del miércoles a las 12:00. Si envías tu solicitud, solo te contactarán si no hay mesas suficientes. Si no recibes mensaje, ¡buena señal! Solo tienes que presentarte antes de las 6:00 en la mesa del supervisor para asegurar tu sitio. No tiene misterio.
Por qué los locales no se lo pierden
El Zsibvásár es más que comprar; es ritual dominguero. Los madrugadores rebuscan entre cajas de cacharros vintage, vinilos y libros raros. Los coleccionistas rastrean monedas antiguas y cerámica. Estilistas y estudiantes van a la caza de ropa, cinturones y bolsos únicos. La variedad es brutal: artesanía, chollos, herramientas de segunda mano, decoración de hogar y esos toques de nostalgia que no sabías que te hacían falta. El secreto de los habituales: llega pronto, lleva cambio pequeño y ponte zapatos cómodos.
Dónde alojarse: calma junto al lago o toque romano
¿Piensas en un finde completo? La oferta de alojamiento de la ciudad encaja todos los gustos y bolsillos. En una zona verde al este, una pensión acogedora sirve comida casera, habitaciones sencillas y económicas y aparcamiento cerrado para unos 30 coches—una base práctica y ambiente local. Si te atrae lo temático, el Forum Hotel & Restaurant te lleva a la Szombathely romana, con restaurante de dos alturas y platos húngaros e internacionales top. Arriba, el hotel es igual de cómodo para viajeros de negocios o escapadas urbanas.
Cerca del bonito Lago de Remo (Csónakázó-tó), el Hotel Garda te deja a un paso de la piscina cubierta de la ciudad, los baños termales y la playa restaurada del lago (Tófürdő). Hay habitaciones amplias y elegantes con aire acondicionado, y otras más pequeñas de presupuesto bajo. En Herény, junto al famoso Arboreto Kámoni y bien comunicado con Írottkő, Herényiek Háza ocupa una finca renovada en 2007 con el aire de una villa romana, jardín arreglado, horno, casa de jardín cubierta, juegos, alquiler de bicis y hasta salas para eventos o grupos.
Al lado del centro histórico, el restaurante y pensión Il Gallo Nero te sitúa a pocos pasos del casco viejo, combinando encanto italiano y acceso fácil a todo. Para algo moderno en un barrio jardín tranquilo, el Király Park Hotel (4*) presume de 16 habitaciones cómodas, más de 100 plazas de parking gratuitas y una zona wellness con sauna finlandesa, infrarrojos, baño de vapor, jacuzzi y bañera fría. El centro Király Rehab añade servicios médicos—ideal para quien busca descanso y recuperación.
El P4W Residence Hotel*** ofrece 19 habitaciones grandes y equipadas, parking cerrado privado y una terraza cervecera preciosa. Si prefieres independencia, hay pensiones con apartamentos con entradas separadas al patio—perfecto para quienes viajan juntos y quieren intimidad. El Sunset Motel, inspirado en los clásicos moteles americanos pero adaptado para Europa, está en una zona verde, con jardín tranquilo y precios económicos. En un barrio residencial, cerca de un arboreto de 27 hectáreas y los baños termales, el Vadász Restaurant & Pension suma ocho habitaciones y un restaurante con capacidad para 80 personas, célebre por la cocina húngara de siempre y platos internacionales; la sala de eventos puede acoger hasta 90 comensales y el jardín 40 más en verano.
Come, saborea y disfruta
La escena gastronómica de Szombathely pone la guinda al plan de mercado. El Restaurante 108 es un guiño a los 108 partidos de Gábor Király con la selección nacional húngara, fusionando ingredientes europeos y mediterráneos, con platos de siempre, carta de vinos actual y menús del día entre semana. Un bar con aire africano sirve cafés perfectos y muy buen rollo. En el centro, dentro del Artis Hotel, una cocina moderna apuesta por recetas saludables, productos fresquísimos y técnicas actuales.
En Derkovits, una cafetería-restaurante dentro del centro comercial DOMUS recuerda a la cocina casera de la abuela, con menú diario y clásicos reinventados en textura y presentación. Il Gallo Nero repite aquí para los que buscan otra vuelta al buen comer cerca del centro. Si buscas desde platos húngaros contundentes hasta pescado, caza y opciones para todas las dietas, los restaurantes tradicionales de Szombathely cumplen, suelen tener música en vivo los sábados y ambiente a raudales. Otro sitio muy querido ofrece cocina casera con pescado, caza, buenas cervezas y vinos distintos, más música en directo los fines de semana.
Y para los golosos: Mészáros es una institución de la repostería. Tartas, pasteles, helados—décadas de tradición dulce que los locales recomiendan a ojos cerrados. Cuando dudes, únete a la fila y date un capricho.
Prepara tu búsqueda
Pon el despertador, trae una bolsa resistente y listo para regatear. El Zsibvásár es de esos lugares donde no solo te llevas una compra, sino una historia que contar. Los organizadores pueden modificar fechas y programa si hace falta, así que no pierdas detalle—pero los domingos, el espíritu mercantil de Szombathely nunca falla y siempre sorprende.
2025, adminboss





