El querido Mercado Liliomkert de Káptalantóti abre sus puertas cada domingo, atrayendo tanto a habituales como a curiosos primerizos hasta uno de los rincones más bonitos de la región de Balaton, el maravilloso Valle de Káli. Soñado e impulsado por la bióloga e ingeniera Ildikó Harmathy, este mercado, hoy conocido a nivel nacional, se ha convertido en todo un ritual semanal—al que es mejor acudir con el estómago vacío. Paseando entre los puestos de los productores resulta imposible resistirse: pogácsa relleno de chicharrones y de queso recién salidos del horno, medias lunas especiadas de alcaravea apiladas y kenyérlángos humeante coronado con nata agria, todos piden un mordisco.
De una charla a un encuentro imprescindible
Lo que empezó con una simple conversación entre amigos de Káptalantóti, Liliomkert se ha transformado en un punto de reunión esencial, reuniendo a productores locales y a clientes que recorren kilómetros solo para estar aquí. El mercado funciona todo el año, cada domingo de 7:00 a 14:00, en 8283 Káptalantóti, Petőfi u. 1., y la próxima cita será el 28 de diciembre de 2025. Pero lo que más engancha no es solo lo que se vende—es la conexión directa entre quienes producen y quienes compran, la posibilidad de probar allí mismo y llevarte a casa productos frescos y de calidad, recién salidos de manos expertas.
Qué probar, beber y llevarte
Te espera un festín de sabores caseros y artesanales: quesos de granja, chicharrones crujientes, jamones, siropes, mermeladas, fruta fresca y deshidratada, panadería rústica, pasteles y strudels de todos los sabores que imagines. Para acompañar, hay siropes caseros, pálinka y vinos locales. Los puestos de artesanía rebosan de tallas de madera, adornos hechos a mano, cerámica blanca decorada con lavanda o rosas y regalos únicos. Y para los amantes de lo vintage, hay antigüedades, libros y verdaderas curiosidades.
Prepara tu visita
La mañana se suele llenar, sobre todo antes del mediodía, así que recomiendo madrugar para elegir lo mejor. Lleva efectivo, porque no todos los vendedores aceptan tarjeta. Domingo tras domingo, Liliomkert mantiene el Valle de Káli lleno de sabores, artesanía y ese ambiente relajado que tanto nos gusta.





