Hegymagas, un pequeño tesoro escondido en la cuenca de Tapolca a los pies de la colina Szent György (Szent György-hegy) y a solo 5 kilómetros del Lago Balaton, propone todo el año una agenda de mercadillos, catas y experiencias slow perfectas para los amantes de la buena vida. De primavera a otoño, el pueblo se multiplica en vida: llegan winelovers, senderistas y foodies en busca de vinos volcánicos, atardeceres de postal y esa hospitalidad antigua que ya no se encuentra. Pero incluso en invierno, el ambiente sigue: los mercados locales transforman los sábados fríos en algo casi ritual, entre risas y tazas calientes. Las fechas y programas pueden cambiar, así que conviene chequear siempre antes de ir.
Fechas Clave
– 27/12/2025 (sábado): Mercado de Hegymagas, en varios lugares del pueblo. Productores pequeños, delicias de temporada, botellas para llevar y vecinos poniéndose al día al calor de una bebida.
– 03/01/2026: El Mercado de Hegymagas vuelve para dar la bienvenida al año, con el mismo clima acogedor en pleno invierno.
– 06-07/06/2026: Szent György-hegy hajnalig (Szent György Hill Hasta el Amanecer) toma la colina: bodegas abiertas hasta tarde, música flotando entre las rocas basálticas y catas que se alargan hasta la noche.
Dónde Dormir
Kovács Guesthouse permanece abierta todo el año. Es la base perfecta si buscas un finde largo o una semana lenta de paseos, catas y escapadas a los pueblos del lago Balaton. Sencilla, de ambiente local, ideal para perderte entre viñedos. El ritmo aquí es otro: mañanas relajadas, tardes de bodega y paseos nocturnos bajo las estrellas para volver a casa.
Bodegas y Viñedos Imprescindibles
En la colina Szent György (Szent György-hegy), la variedad es total: desde fincas pequeñitas y experimentales hasta bodegas familiares más grandes. Una de las bodegas boutique cultiva apenas 2 hectáreas, apostando por el modelo mini y el mimo total en cada cepa. Algo poco común en Badacsony: aquí apuestan por los tintos. Reserva tu visita con tiempo: la cata incluye seis vinos de la casa y dura unas dos horas, suficiente para descubrir en serio lo que dice el volcán en cada copa.
Otra familia trabaja 20 hectáreas en la ladera sur, combinando vino y agroturismo. Disponen de casas de huéspedes rústicas para quienes quieren despertar entre viñas, ver cómo la bruma sube desde Balaton y pasear a la bodega más cercana para una cata tardía.
La bodega más pequeña de la colina presume de vinos delicados y artesanales con variedades autóctonas. Las catas aquí son algo íntimo y muy personal. No solo es probar: es vivir un momento que recordarás mucho después, cuando todos los nombres de las etiquetas se confundan en una memoria de piedra, humo y aromas de piel de melocotón.
Gilvesy Winery, fundada por Róbert Gilvesy en 2012, exprime la mineralidad de los suelos volcánicos. El vinothek abre en horarios fijos y con cita; también ofrecen entrega de vinos y catas personalizadas, ideales para grupos o para quienes quieran centrar la experiencia en los blancos clásicos o las referencias más atrevidas.
Hegymagas también esconde una bodega totalmente tradicional, con una selección que parece una carta de amor a las uvas centroeuropeas: Welschriesling (olaszrizling), Müller-Thurgau (rizlingszilváni), Zengő (zengő), Traminer (tramini), Riesling (rajnai rizling), Chardonnay (chardonnay), y Rózsakő (rózsakő). Un imprescindible para descubrir esos blancos precisos, florales y cítricos que han hecho famosa la colina.
Nombres de Herencia y Vistas Increíbles
Horváth Pince lleva desde 1996 recibiendo a los winelovers en la ladera sur de Szent György-hegy. Cultivan 18 hectáreas y combinan vanguardia y tradición: crianza en barrica paciente para los vinos top, aportando complejidad y especias a las variedades locales.
Nyári Pince está a tan solo 200 metros de la histórica Tarànyi Pince y la capilla Lengyel, ofreciendo vinos por copa, botellas para llevar y vistas que quitan el hipo. Reserva para la cata y no te pierdas el espectáculo de la colina dorándose y tiñéndose de violeta al atardecer.
La vinothek de la finca Szent György colina abre TODOS los días del año, algo poco común en la zona. De primavera a otoño, la cocina Viridárium se instala en la bodega renovada, atrayendo a los viajeros gastrónomos con maridajes que realzan la mineralidad local: hierbas frescas, frutas, notas ahumadas… todo junto a blancos vibrantes y tintos de estructura.
Cómo Moverte
– Reserva siempre visita para las bodegas y catas. Los pequeños productores tienen muy poquitas plazas, sobre todo fines de semana o durante el Szent György-hegy hajnalig.
– Prepárate para caminar y sudar un poquito: las vistas más flipantes están arriba. Lleva ropa cómoda y alguna capa, que hasta en verano sopla el viento volcánico.
– Piensa en clave temporada: primavera-otoño es lo más animado, pero los mercados invernales mantienen todo vivo y las bodegas bien calentitas.
Hegymagas va al ritmo de los viñedos: sin prisas, con generosidad, bien pegada a la tradición y al basalto. Vienes por los mercados, te quedas por los vinos y te vas con la melodía de la colina en la cabeza y un par de botellas bajo el brazo. Recuerda: los organizadores pueden cambiar las fechas y programas.





