
Cada jueves a las 14:30, el Tropicarium de Budapest se transforma en el escenario de un auténtico drama marino en primera fila: acuaristas profesionales con certificado de buceo se sumergen en un tanque de agua salada de 1,4 millones de litros (369.000 galones), con una profundidad de 4 metros y mantenido a una temperatura fresca de 21-23°C, para dar de comer a mano a los tiburones y a las rarísimas guitarras marinas de cola de tiburón que no verás en ningún otro sitio de Hungría. En cada sesión, estos depredadores engullen entre 12 y 15 kilos de pescado de mar. Las familias se acomodan junto al enorme ventanal, se relajan con música suave y observan cómo estos cuerpos elegantes se deslizan a escasos centímetros.
Qué Verás
La cristalera panorámica del acuario de tiburones te permite seguir cada giro y cada aletazo de estos grandes cazadores. Los cuidadores alimentan a mano, así que podrás ver de cerca mordiscos de precisión y rituales de jerarquía, todo gestionado con calma y destreza.
Curiosidades Sobre Tiburones
Entre tiburones, la caza en grupo es algo poco habitual. Sin embargo, los tiburones toro a menudo se reúnen con sus congéneres—en ocasiones llegan a juntarse decenas alrededor de pecios o en las bocas de cuevas. Son capaces de tragar aire en la superficie y almacenarlo en sus estómagos para regular a la perfección su flotabilidad. Su aspecto les juega una mala pasada: hocicos largos, mirada fría y fija, y dientes afilados sobresaliendo les dan fama de ser más agresivos de lo que realmente son. Durante décadas, se les culpó injustamente de ataques sin pruebas, promoviendo matanzas que prácticamente los exterminaron en algunas zonas del sureste de Australia.
Los organizadores se reservan el derecho de modificar el horario y el programa.
2025, adrienne





