La recolección de minerales por los rincones más bonitos de Hungría está de vuelta, con rutas guiadas de aventuras entre minerales y fósiles, pensadas para adultos amantes de la naturaleza, familias y también peques. Prepárate para rutas de senderismo entre montes y valles, paredes de roca que brillan bajo luz ultravioleta, búsqueda activa de minerales y fósiles, y además, ¡todo lo que consigas te lo llevas a casa! Las salidas son en fechas fijas, pero si sois más de 10 podéis reservar ruta a medida—eso sí, no olvides unas botas robustas y una buena mochila, porque lo que puedas cargar, ¡es tuyo!
El domingo 22 de febrero toca aventura nocturna en Pilisjászfalu, donde las calcitas más espectaculares aparecen en cada visita—y la mayoría resplandecen bajo UV-A de 365 y 395 nm. Los guías barren la roca con luces ultravioletas y los cortes de roca arden en neón—¡todo un show! Pero aquí lo mejor es que puedes recolectar y llevarte a casa esos minerales luminosos. Lo mejor: muchas veces, una sola pieza afortunada ya amortiza el precio de la excursión.
El 1 de marzo, nos movemos a Gyöngyössolymos. Primera escala: la cantera abandonada Asztagkő, conocida por sus baritas, goethitas y cuarzos. Después de un primer saqueo mineralógico, quienes tengan fuerzas continúan hasta una zona rica en ágatas, jaspes y calcedonias. El acceso hasta la cantera es fácil, hay que andar entre 1,5 y 2 km. Lleva herramientas básicas, cajas para piezas frágiles y suficiente agua y snacks para una jornada doble.
Del 27 al 29 de marzo, Mátraszentimre celebra el viricselés (extracción tradicional de savia de abedul) dentro del programa Puertas Abiertas en Mátraszentimre (Nyitott kapuk Mátraszentimrén), junto con mercadillo, artesanía y talleres gastronómicos. La recolección de savia sólo ocurre en primavera, cuando asciende la savia en el árbol. El agua de abedul está repleta de nutrientes, minerales, oligoelementos y vitaminas; ayuda al drenaje linfático, la desintoxicación, reduce la inflamación, refuerza el sistema inmune y alcaliniza el cuerpo. Usada en la piel, la savia hidrata, nutre y ayuda a reducir el exceso de grasa y la caspa. Hay que armarse de paciencia: llenar 5 litros puede tardar tres días. Para que la espera merezca la pena, el pueblo prepara actividades para llenar el finde entero en el Mátra.
Tres localizaciones, sólo superficie, nada de excavar: esta ruta de cristales de montaña es ideal para que todos se lleven más que sólo un par de puntas. Los cristales típicos del Mátra suelen medir de 0,5 a 2 cm, pero aquí a veces salen de 3 a 4 cm. Lleva mochila—algunos grupos son tan grandes que no caben en una caja pequeña—y un martillo de albañil para levantar hojas o desprender piedras. Como siempre, ¡todo lo que encuentres te lo llevas!
Los organizadores se reservan el derecho a modificar fechas y actividades.