A las afueras del pueblo de Hegymagas, justo en la carretera hacia Szigliget, vuelve el animado mercado semanal con más oferta que nunca. Abierto todos los sábados desde las 7:30 de la mañana durante todo 2026, el Mercado de Hegymagas recibe a curiosos primerizos, fieles habituales y a cualquiera con hambre de productos locales y ganas de sentir el ambiente de la comunidad. A los vendedores de siempre se suman nuevas caras y, sí—si llegas con apetito, te espera un desayuno sorpresa.
El sitio es muy fácil de encontrar, ya sea en coche, en bici o en bus, y todo está organizado para que te sientas como en casa: hay rincón infantil, opciones de desayuno, se aceptan pagos con tarjeta y los perros también reciben su cariñoso saludo. El mercado se celebra en 8265 Hegymagas, Szigligeti út, y tiene ritmo fijo durante todas las estaciones. Algunas fechas para los primeros meses del año ya están aseguradas: 28 de febrero, 7, 14 y 21 de marzo, y el calendario seguirá creciendo según avance el año. Los organizadores avisan que pueden cambiar fechas y actividades, así que merece la pena estar pendiente de las novedades antes de salir de casa.
Esto no es solo un sitio donde comprar; es el plan de pueblo de siempre, con aroma a masa madre y humo de embutidos artesanos. La comunidad de productores apuesta por productos eco y bio, y todo está gestionado por gente muy arraigada en la zona. Más allá de llenar la cesta, aquí se charla, se comparten recetas y consejos, y se disfruta de una mañana tranquila bajo la colina de San Jorge (Szent György-hegy).
Los puestos te tientan con una oferta sencilla pero cuidada y de temporada: fruta y verdura sin pesticidas, quesos artesanos, embutidos tradicionales, siropes y mermeladas caseras, panes y bollos recién hechos, opciones sin gluten, para diabéticos y veganos. Los más golosos pueden buscar miel natural y pan de jengibre, mientras que los fans de la cosmética encontrarán cremas artesanas sin aditivos. Este año destacan incorporaciones como Hegymagasi Marhaságok, con charcutería ahumada de calidad, y Levendula Porta, que llega con unos quesos tan buenos que vuelan enseguida.
Si tu idea es convertir la mañana del mercado en un finde al estilo Balaton, alrededor de la colina de San Jorge hay bodegas familiares, casas rurales y salas de cata—muchas presentes en el mercado e invitándote después a subir a sus viñedos para una experiencia completa entre las viñas.
En la región vinícola de Badacsony, la colina de San Jorge destaca por sus suelos volcánicos y sus vistas panorámicas, y los productores apuestan por el carácter y la artesanía. Una bodega boutique cuida solo 2×2 hectáreas con una filosofía muy clara: producir en pequeño para mimar cada vid y sacar el máximo de cada botella. Algo todavía poco habitual en la zona, aquí se apuesta sobre todo por vinos tintos. Hay visitas a bodega bajo reserva, con catas de dos horas y seis vinos que permiten sumergirse en el estilo de la casa.
Otra bodega familiar cultiva 20 hectáreas en la ladera sur y combina la producción con alojamientos rurales. Es el típico sitio donde ver amanecer entre las viñas, cenar bajo un cielo estrellado y aprender más sobre el vino mientras tomas notas de cata. La bodega más chiquitita de la colina también lo da todo por lo artesanal, con vinos delicatessen de variedades de la zona, y catas íntimas que quedan en la memoria mucho más allá del último brindis.
La bodega de Róbert Gilvesy embotella el volcán desde 2012, ofreciendo vinos minerales que transmiten la fuerza del basalto. Tienen vinoteca abierta según horarios, se puede comprar allí o por encargo, con opción de envío a domicilio. Los programas de cata se adaptan al grupo, siempre con reserva, ideales si buscas ese toque vibrante y pedregoso tan típico de la colina.
En Hegymagas hay varias familias bodegueras, la mayoría con una clara inclinación por los blancos: Welschriesling (olaszrizling), Müller-Thurgau (rizlingszilváni), Zengő, Gewürztraminer (tramini), Riesling (rajnai rizling), Chardonnay y Rózsakő. Horváth Pince recibe a aficionados desde 1996 en la cara sur de la colina; trabajan 18 hectáreas y combinan tecnología puntera con crianza prolongada en barrica, logrando vinos frescos y profundos.
Nyári Pince está a solo doscientos metros de Tarányi Pince y de la capilla Lengyel, y sirven vino de grifo y embotellado con unas vistas impresionantes. Las catas funcionan bajo reserva—perfecto si quieres cuadrar la copa con el atardecer. Otra bodega en la colina de San Jorge mantiene su vinoteca abierta todo el año, cada día, y de primavera a otoño, el renovado centro acoge Viridárium Kitchen, una parada imprescindible para foodies y winelovers que buscan platos sorprendentes y maridajes memorables.
En el propio pueblo, Kovács Guesthouse abre todo el año, así que es fácil convertir la escapada de sábado para comprar pan y fruta en un finde largo con calma. Entre los desayunos del mercado, el rincón infantil y la bienvenida perruna, Hegymagas sigue su ritmo pausado y ofrece sabores auténticos. La fórmula es sencilla: llega temprano, compra local, quédate todo lo que quieras y haz sitio para un par de catas en la colina.
– Dónde: 8265 Hegymagas, Szigligeti út, en la salida del pueblo hacia Szigliget
– Cuándo: Sábados desde las 7:30, de enero a diciembre de 2026
– Acceso: En coche, bici o bus
– Servicios: Zona infantil, desayuno, pago con tarjeta, se admiten perros
– Fechas destacadas: 28 febrero; 7, 14 y 21 de marzo (más fechas durante la temporada)
Antes de ir, revisa cambios de última hora en las actividades o horarios. Luego solo tienes que coger la bolsa, dejarte llevar por la curiosidad y permitir que la colina te sorprenda.