El 25 de abril de 2026, Mór abre de par en par las puertas a las festividades de la Semana de San Jorge, la celebración primaveral del pueblo que llena el Parque del Castillo Lamberg (Lamberg-kastély parkja) y el escenario principal en la Plaza Kapucinus (Kapucinus tér) de puestos de artesanía popular, actividades para peques y conciertos en directo. El evento, que dura un solo día, mezcla la tradición con el ambiente relajado de un pueblo pequeño, arropado por la hospitalidad y la historia de la región vinícola de Mór. Familias, foodies y amantes de la música disfrutarán de un día al aire libre lleno de color, cultura y muchísimos motivos para quedarse hasta después del atardecer.
¿Dónde y cuándo?
El festival se celebra el sábado 25 de abril de 2026 en el Parque del Castillo Lamberg (Lamberg-kastély parkja), con los conciertos en el escenario principal de la Plaza Kapucinus (Kapucinus tér). Está justo en Mór, una localidad en el corazón de la Transdanubia Central, entre las montañas Vértes y Bakony, una de las regiones vinícolas históricas de Hungría. El entorno es precioso: jardines de castillo, zonas verdes y un centro urbano peatonal que se transforma en un pasillo festivo de música y artesanía.
¿Qué esperar?
El alma del día es el mercado de arte popular, donde artesanos montan una feria (kirakodóvásár) con textiles hechos a mano, piezas de madera, cerámica y artesanía tradicional, mientras se pueden probar delicias callejeras y productos locales. Los niños tienen su propio programa aparte, con juegos, talleres creativos y espectáculos interactivos que los mantienen entretenidos, mientras los papis recorren los puestos o descansan cerca del escenario principal. Los conciertos animan la tarde y la noche, con música de raíz folk y actuaciones para todos los públicos. Es el típico evento donde te mueves entre músicos, artesanos y zonas familiares, sin perder de vista el césped del castillo.
Alojamiento en Mór
Las opciones para dormir son acogedoras y todo queda a pie o a un corto paseo del parque. En el centro, hay un hotel boutique con mucha personalidad, ubicado en una calle tranquila de casi 300 años. Cuenta con 25 habitaciones y 5 apartamentos decorados con muebles austríacos pintados y tallados, haciendo honor a la herencia suaba local, además de habitaciones con mobiliario alemán antiguo y suites de estilo neobarroco. Todo con el encanto de época, pero sin renunciar a la comodidad, ideal para tener una base única durante el festival.
También céntrica está la casa de huéspedes que funciona como un pequeño hotel, justo en el corazón de la región vinícola de Mór. Abre todo el año y tiene habitaciones de 1, 2 o 3 camas, con las superiores equipadas con aire acondicionado, baño privado y televisor. Hay también un apartamento con cocina y baño, y el edificio es accesible para sillas de ruedas y tiene ascensor. Con capacidad para 50 personas, es perfecta para grupos grandes: WiFi gratis en toda la casa, aparcamiento seguro y caja fuerte para objetos de valor bajo petición.
Para quienes viajan en grupo grande o buscan un alojamiento económico, la Casa del Amor Servicial, gestionada por la Congregación Reformada de Mór, recibe hasta 39 personas todo el año. Ofrecen sábanas y toallas incluidas, y durante el otoño, la primavera y el invierno es ideal para campamentos escolares, especialmente para excursiones de clase. Una opción práctica y con mucho sentido de comunidad para viajerxs en grupo.
Ya a las afueras, hay un hotel wellness con parque ecuestre propio y picadero cubierto, con vistas de postal a las montañas. Dispone de 31 habitaciones y 4 suites, desayuno, zona wellness y bar en la piscina. Las habitaciones, con muebles de la austríaca Voglauer, combinan modernidad y elegancia, aunque la suite nupcial destaca por su mobiliario campesino austríaco y cama con dosel. Está previsto que reabra el 3 de abril de 2026, justo a tiempo para instalarse antes del festival.
Come, brinda, repite
La comida abarca desde tabernas informales a auténticas catas de vino local. Una apuesta segura es el restaurante ARA, en pleno centro de Mór, abierto de lunes a sábado, de 11:00 a 22:00, con terraza jardín para aprovechar el buen tiempo. Es perfecto tanto para cenar antes del concierto como para relajarse tras la última actuación.
Para los winelovers, se puede bajar a bodegas subterráneas de casi 300 años, mantenidas por una bodega familiar fundada en 1991. Cultivan 25 hectáreas y elaboran en pequeñas partidas, priorizando la personalidad y el terruño. Encontrarás vinos frescos, jóvenes y aromáticos, junto a botellas secas, semi-secas, semi-dulces y series especiales. Su Museo del Vino está abierto todo el año: reserva cata, conoce la tradición vinícola local, explora la exposición de herramientas y recorre las históricas bodegas. Entre los tesoros: una colección de añadas históricas de Mór, criadas y guardadas allí mismo.
Con aires más actuales, Bodega Brigád surge en 2013 cuando un grupo de jóvenes elaboró su primer vino en Mór. Ahora cultivan 3 hectáreas y buscan destacar las características de cada viñedo, con vinos muy personales. Representan el contrapunto moderno al patrimonio centenario de las bodegas locales y recuerdan que la historia vinícola de la región sigue en plena evolución.
La tradición en el centro
La cofradía del vino de Mór tiene un papel protagonista durante las festividades de San Jorge: asisten a eventos, catas e investiduras ceremoniales. Su misión es preservar y elevar la tradición de la vid y el vino, mantener altos estándares y guiar a las nuevas generaciones hacia la excelencia. Además, son cocreadores de las Jornadas del Vino de Mór (Móri Bornapok), el gran festival otoñal del vino, y mantienen relaciones estrechas con otras cofradías vitícolas vecinas, signo de lo viva que está la cultura del vino en el calendario local.
Organiza tu día
Con todo concentrado entre el Parque del Castillo Lamberg (Lamberg-kastély parkja) y el escenario de la Plaza Kapucinus (Kapucinus tér), es facilísimo moverse de las zonas para peques a los conciertos o las salas de degustación. Reserva tu alojamiento cuanto antes si buscas un sitio con encanto o quieres vistas a la montaña en tu escapada de wellness. Ven por la artesanía, quédate por la música y llévate un par de botellas… ¡y la fecha marcada para volver en otoño a las Jornadas del Vino (Bornapok)! Mór será pequeña, pero en la Semana de San Jorge, se vive a lo grande.





