La exposición Fő a kávé (¡Se pone el café!) nos invita a sumergirnos en la fascinante historia cultural del café, desde el asedio de Viena en 1683 hasta los hábitos más contemporáneos de los amantes del café de especialidad. Esta muestra, fruto de la colaboración entre varios museos, recorre la evolución de los utensilios cafeteros, siempre de la mano de la tecnología, la sociedad y la manera en la que el café pasó de ser un lujo exclusivo a un ritual cotidiano imprescindible. Quienes visiten la exposición podrán descubrir también el papel social de los cafés, esos auténticos motores de cotilleos, negocios e ideas. La inauguración será el 4 de marzo.
Del asedio al single origin
Un auténtico viaje en el tiempo: desde leyendas otomanas y cafés imperiales, hasta percoladores industriales, cafeteras de filtro caseras y la tecnología de la tercera ola, todo se alinea para mostrarnos cómo cada época ha moldeado nuestra manera de tostar, moler y saborear el café. La exposición sigue los saltos en el diseño y la ingeniería, desde clásicos de fogón hasta máquinas de precisión, dibujando ese mapa donde técnica y paladar han evolucionado juntos.
La sociedad en una taza
Pero aquí no solo se habla de aparatos. La muestra explora los cafés como verdaderos escenarios públicos: puntos de encuentro para artistas, comerciantes y habituales de siempre. Analiza cómo cambiaron los rituales, la etiqueta y hasta los propios espacios, y nos recuerda que en esa taza que tienes entre manos siguen resonando siglos de conversación. (Foto de portada: Sándor Bauer (Bauer Sándor) – Fortepan)





